Mostrando entradas con la etiqueta EL LOCAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL LOCAL. Mostrar todas las entradas

MESA PARA DOS, O MÁS MESAS


En EL HORNILLO cabemos todos, solos o acompañados, por unidades o en decenas. Tenemos rincones para elegir, sillas a montones, espacios para intimar, salones para brindar... Comida en los platos, bebida en las copas, cosas que mirar, cartas donde elegir... Llama en el hornillo, frío en las neveras, sonidos amigos y las penas fuera. Que aquí se viene a comer y beber, que es lo mismo que vivir y soñar. Aquí cabemos todos, sin rango ni distinción, que la mesa reconforta por igual.

RECUERDOS


A cada cual le acompaña una vida. Provengo de tiempos remotos, de indumentarias como las de la imagen. Cómo pasa el tiempo. Y claro, tengo algunas pinturas de entonces que andan por EL HORNILLO. Combinar colores, añadir pinceladas... Algo similar ocurre con los productos naturales que utilizamos en la cocina.
La cocina es mi profesión. La cocina que ofrezco está pensada para satisfacer el gusto de todo el mundo; no basta con combinar o añadir. La cocina es un arte que se digiere, que se metaboliza, de ahí que preste toda mi atención, sirva los mejores productos y elaboren los platos personas expertas de toda mi confianza.

RINCONES


Entrando al local, a mano izquierda, tenemos este espacio para un tapeo rápido, una bebida, o esperar a las amistades que nos acompañan a comer o cenar. Buscamos una decoración que combine la comodidad con los detalles: unas ventanas viejas a modo de cuadros, una luz limpia, la calidez de la madera en contraste con las paredes de piedra...

Todo en El Hornillo está dispuesto para que puedas disfrutar del espacio. Es bueno que la barriga sintonice con el entorno para que los sentidos disfruten al unísono.

NUESTRO LEOPOLDO


En el poco tiempo que lleva con nosotros ya se ha hecho imprescindible. Leopoldo es un "ninot", un muñeco de falla valenciana que, por extrañas vicisitudes del destino, resultó "indultado" del fuego. Mucha vida encima lleva Leopoldo. Personalmente le tengo un enorme cariño porque forma parte de mi propia vida, pero lo curioso es que, al decidir colocarlo a la entrada de EL HORNILLO, se ha ganado el cariño de paseantes y comensales.

Leopoldo es el muñeco más fotografiado de la isla. Niños, turistas, laguneras, laguneros y gentes de todos los rincones quieren un retrato con Leopoldo. Leopoldo reparte suerte, es amigo de sus amigos y se ha convertido en otro "endemismo" de la isla. Algo así está ocurriendo con nuestra cocina. Estamos de enhorabuena. ¡Y que dure!